Blog Proyecto para el espacio de Política Institucional, Prof. Andujar. Comisión 3, de la Carrera de Profesorado de Inglés, Instituto n41 (Adrogué).
Tuesday, May 28, 2019
Sobre Política, Democracia y Corrupción.
Política, democracia, corrupción. Son conceptos que normalmente damos por sabidos a partir de cierta edad, y no solemos pensarlos con profundidad. Se los usa en conversaciones cotidianas, al ver las noticias, opinar, comentar, incluso al leer periódicos o escuchar discursos de políticos. Sin embargo, a la hora de definirlos, se hace más difícil de lo que creíamos. Empezando por "política", una palabra muy usada en miles de ámbitos y conversaciones diferentes. Uno puede darle miles de significados distintos, y hasta pueden ser todos ciertos de un modo u otro, pero con una definición tan vasta y poco precisa... no se llega realmente a nada. De igual forma, hablamos de corrupción (incluso aplicándolo fuera del ámbito al que corresponde) y hablamos de democracia (sin entenderla del todo).
Dice Duessel, al hacer un resumen de "20 Tesis de Política", que ciudadanos somos todos. TODOS. Obreros, empleados, maestros, médicos, etc. Todos miembros de una comunidad política, y por tanto, todos debemos participar en lo que a ella respecta. Por supuesto, en grandes números, participar todos a la vez puede ser algo difícil. Por ello, algunos son representantes y otros escogen a esos representantes. Así, POLÍTICA es más que solo un "campo" que puede ser estudiado; es una actividad además, y no una que solo unos pocos ejercen, sino un "noble oficio de todo ser humano". Dicho oficio se ejerce precisamente en ese campo; por lo tanto, todos como ciudadanos "hacemos política" al participar. Y política es también "ejercer poder". Pero... ¿qué poder? Según algunos, poder es dominación, es una voluntad impuesta sobre otros. Pero esa definición tan negativa lleva, inevitablemente, a la corrupción; el Estado se cree sede del poder y lo ejerce para su beneficio. No es así realmente; el Estado debe ejercer poder en nombre del pueblo mismo, de aquellos que lo escogieron como sus representantes. Es un poder delegado, obedencial, y por eso mismo, es el Pueblo quien es la verdadera sede del poder.
Ahora, si bien todos debemos participar y 'hacer política', como dije antes se dificultaría llegar a un verdadero "consenso" debido a la enorme cantidad de personas que conforman una comunidad política. DEMOCRACIA es entonces un sistema por el cual se busca la participación de todos los miembros/ciudadanos para buscar un CONSENSO respecto a decisiones que los afecten. Democracia involucra, por un lado, participación directa de los ciudadanos y, por el otro, la delegación del poder de éstos en representantes escogidos que, precisamente, deberán ejercer poder en su nombre (a su beneficio). De esta forma, el pueblo LEGITIMIZA ese poder, al delegar pero participar y supervisar el cómo es ejercido por sus representantes. Al no cuestionarlo, también está legitimizándolo! Es por esto que ambas partes son igualmente necesarias, indispensables, para una verdadera Democracia.
Si, en cambio, el poder queda solo concentrado en las instituciones creadas por el Estado, o por los mismos representantes, se cae en un "fetichismo del poder" (que es justamente cuando el Estado se cree dueño legítimo y sede del poder). Ahí, ya no estaría ejerciendo como delegado ni a beneficio del pueblo, sino en su propio beneficio. Se dan, entonces, una serie de situaciones y conflictos que caracterizan a este fetichismo. Cuando el pueblo sirve al poder y no al revés, es cuando hay realmente CORRUPCIÓN. Primero, se pierde ya la legitimización del mismo pueblo, porque ya no lo representa a éste, ergo, busca esa legitimización por fuera del mismo (dentro del mismo Estado). Se sigue con una represión de la participación del mismo pueblo (desalentando protestas de éste, censurando, fomentando mitos hegemónicos, tomando control de los medios de comunicación, etc) para evitar que el pueblo recupere el poder. Y así, los partidos políticos actúan como 'sedes del poder'; se dan conflictos internos en ellos, y los mismos movimientos populares que surgieron para combatirlos, terminan seducidos por el deseo de poder también. Al final, el pueblo también termina por contribuir con la corrupción, cuando no participa, cuando se calla, y legimitiza esos actos y conflictos.
Cuando se piensa en esta telaraña que conecta y afecta todo, uno puede darse cuenta de que, al fin y al cabo, todos somos y hacemos política. Porque es necesaria, porque es la forma de participar de aquello que sí nos concierne. Porque, aunque escogemos representantes y delegados, el poder sigue siendo de nosotros, los ciudadanos, y por lo tanto es nuestro deber y responsabilidad el supervisar, cuestionar y hasta protestar acerca de cómo nuestros representantes ejercen el poder en nuestro nombre.
Concluyendo, la política, además de un noble oficio como dice Duessel, es un servicio necesario que ejercemos todos, Pueblo y Estado.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
-
Múltiples Pobrezas A menudo se suele mencionar el tema de la 'pobreza' en el país, en el ámbito familiar e incluso fuera de ést...
No comments:
Post a Comment