Tuesday, April 23, 2019

Presentación.

Hola.
Mi nombre es Mercedes Elicegui. Tengo 51 años, soy casada y tengo 5 hijos de entre 19 y 29 años.
Estudié Inglés de chica, con una profesora particular que nos llevaba a dar examen en un instituto privado de Lanús, donde vivía en esa época.
A los 18 años terminé los estudios de Inglés junto con el secundario y empecé a dar clases por pedido de una vecina que necesitaba ayuda para sus hijos.
La cantidad de alumnos fue creciendo y me dediqué a dar clases durante más de 15 años. Para esa época ya estaba casada y, cuando nació mi cuarto hijo, decidí dedicarme de lleno a mi familia. Mis hijos mayores ya concurrían al Jardín de Infantes y quería estar presente para ellos.
El tiempo fue pasando y hace ya casi cuatro años, dos de mis hijas me sentaron y me dijeron "Ma, es hora de que hagas algo para vos, algo que te guste." Y acá estoy, disfrutando a pleno de este momento. No siempre es fácil. Las responsabilidades son muchas, los tiempos, complicados. A veces me vuelvo un poco loca, pero no dejo de disfrutarlo.
Estar en el Instituto, rodeada de gente joven, con otros códigos, otra visión de la realidad y de la vida es como una extensión de mi casa, que me obliga a abrir la mente, a escuchar y entender o, por lo menos, tratar de entender. A veces me resulta bastante difícil..., soy "chapada a la antigua", cuando ser "responsable" era sinónimo de "ser serio", no se podía "disfrutar": al colegio "ibas a estudiar, no a hacer amigos", al profesor se lo TENÍA que respetar "porque es un adulto y es el que sabe", los alumnos se TENÍAN que callar, porque "son jóvenes y no saben"....
De igual manera la política era "cosa de grandes", los jóvenes no podían hablar porque "no saben, no tienen experiencia".
Ese fue uno de los grandes choques que viví en mi primer año en el Profesorado. Cuando la profesora de Pedagogía o el profesor de Sociopolítica decían que TODO era política me chocaba, me generaba malestar. La política era otra cosa, era externa, ¿qué tenía que ver con la escuela, con enseñar?
De a poco fui bajando los escudos, escuchando un poco más, tratando de entender, de "abrir la cabeza".
No sé si lo logré, sí sé que me paro diferente frente a algunas cosas, que hoy disfruto de largas charlas, muchas veces devenidas en discusiones, con mis hijos (sobre todo con mis hijas, los varones son un poco más explosivos) o con mi vieja; y eso es algo más que agradezco y valoro de este momento que me toca vivir.

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