Un poco más sobre las películas Las Aguas Bajan Turbias y Los Traidores
Sobre los Sindicatos:
Mientras que en la película Las Aguas Bajan Turbias, se retrata los primeros pasos del sindicalismo en la Argentina, en Los Traidores el Sindicalismo ya es una institución establecida.
Mientras que la primera muestra un sindicalismo que promueve la armonía de una sindicalización al modo peronista, en la otra se muestra el costado oscuro, con prácticas "non sanctas" de un sindicalismo también peronista.
En la película de Hugo del Carril, los sindicatos se muestran como una organización importante y necesaria para que el cambio suceda, y el trabajador ya no sea esclavo, más bien, que sus derechos sean respetados y que sea considerado como ser humano tal como los demás.
En la película de Raymundo Gleyzer, el sindicato se muestra corrompido por las avaricias personales, perdido en la burocracia e imposibilitando prácticas democráticas dentro del movimiento obrero: sobornos por parte de los gerentes a una comisión interna de fábrica, el sindicato que levanta dinero ilegal con quiniela clandestina, que invierte en otros sindicatos apoyando listas, que negocia un porcentaje de indemnización con los patrones por el despido de trabajadores, que acepta incentivos del Banco Interamericano de Desarrollo y del gobierno de Estados Unidos, y que transa con los militares golpistas.
Sobre la situación de los trabajadores:
En la película de Hugo del Carril, la explotación de los mensú, los peones de los yerbatales de Misiones, era moneda corriente: se los tenía en una situación cercana a la esclavitud, trabajando de sol a sol, cambiando su trabajo por mercadería, siendo estafados en el pesaje de la yerba, etc.
En Los Traidores, se retrata la situación de los empleados fabriles del Gran Buenos Aires que, gracias al accionar de los sindicatos, ya eran conscientes de sus derechos y también de los deberes de sus representantes sindicales.
Sobre las películas:
Las Aguas Bajan Turbias:
Cuando Hugo del Carril leyó la novela no creyó que tuviera mucho potencial para ser filmada. Era distinta, demasiado literaria para el cine. Publicada en 1943, con El río oscuro Alfredo Varela no sólo reflejaba el trato inhumano y despiadado que recibían los trabajadores de los yerbatales al nordeste del país (llamados mensúes), sino que la descripción de la naturaleza humana se mezcla con las descripciones del entorno natural en un juego de ida y vuelta, como si la selva se les metiera adentro y los llevara a un grado de primitivismo que los hiciera tomar conciencia de sus facultades como hombres.
Probablemente, Hugo del Carril se haya entusiasmado más por el tema que por la novela en sí, y decidió adaptarla. Pidió permiso a Perón, quien puso dos condiciones: tenía que aclararse que los hechos narrados por la película habían ocurrido mucho tiempo atrás y el nombre del autor no podía figurar en los créditos. Alfredo Varela fue trasladado de una cárcel del Chaco a Devoto, y Hugo del Carril y Eduardo Borrás lo visitaron hasta transformar la novela en Las aguas bajan turbias. Con los años, la película se convirtió en un clásico del cine nacional.
https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3204-2008-10-05.html
Los Traidores:
Los traidores es una obra de ficción, aunque sus imágenes casi tienen el poder de un realismo sumamente deudor de su experiencia como documentalista. Se trata de un retrato el universo del sindicalismo atravesado por los fuertes componentes ideológicos que signaban el universo político de la década de 1970. La película fue rodada antes del regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina (aunque se estrenó en 1973, el año del retorno), hecho que la convierte en un valiosísimo documento histórico que permite tener una idea sumamente precisa de cómo veían el mundo y la realidad un determinado segmento de la sociedad y, sobre todo, una parte muy importante de los sectores juveniles. durante muchos años estuvo censurada y se exhibió en forma clandestina. Recién pudo verse tras la vuelta de la democracia y para poder verla en color hubo que esperar hasta 1995. Pasó mucho tiempo pero por más increíble que parezca Los Traidores interpela al presente. A la actualidad. A los sindicalistas que traicionaron a sus compañeros. En aquel entonces la referencia más clara era para José Ignacio Rucci. Lo único que han cambiado son los nombres. https://www.revistacitrica.com/los-traidores.html
Sobre los Directores:
Hugo del Carril: (1912-1989) fue un productor, director de cine, actor, guionista y cantante argentino. Nació el 30 de noviembre de 1912 en Buenos Aires. Fue el cuarto hijo de Orsolina Bertani, natural de Reggio Emilia, y del arquitecto Ugo Fontana, nacido en Milán.
Magnífico intérprete de tango.
Como actor triunfo con (Los muchachos de antes no usaban gomina, Manuel Romero, 1937).
Comenzó su carrera de director con Historia del 900 (1949); sus inquietudes sociales (Peronista) tuvieron su expresión en Surcos de sangre (1950) y sobre todo en su película, Las aguas bajan turbias (1952) basada en una novela de Alfredo Varela.
Director intuitivo, impuso una personalidad en un cine mediocre.
Tuvo un breve puesto de director en el Instituto Nacional del Cine cuando los peronistas volvieron al poder (1973-74).
Hugo del Carril falleció en Buenos Aires el 13 de agosto de 1989.
Sus convicciones políticas, que lo acercaron decididamente al peronismo, le provocaron un enfrentamiento con muchos sectores artísticos adversos a Perón, que por ese motivo le restaron importancia a su obra y lo aislaron en el afecto y en la amistad, máxime cuando grabó la popular marcha “Los muchachos peronistas”, registro que con el tiempo quedaría como símbolo de ese movimiento político. Después de 1955 vivió un tiempo en México, prácticamente resistido en su patria y en lo que había sido su mundo del espectáculo.
https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/4229/Hugo%20del%20Carril
Raymundo Gleyzer: nació en Buenos Aires en 1941. Hijo de Jacobo (ruso ucraniano) y Sara Aijen, ambos artistas y activistas que fundaron el teatro IFT ( Idisher Folks Teater -Teatro Popular Judío- ) donde Raymundo creció.
A los 20 años Raymundo decide dejar la Facultad de Ciencias Económicas y solicita la inscripción en la de Cine en La Plata. A partir de 1964 comienza el primero de los tres períodos del cine y documental políticos de Raymundo: será el de carácter etnológico. De esta época sale la trilogía "Ocurrido en Hualfin".
A partir de 1965 se abre un nuevo período marcado por su trabajo en noticieros (Canal 7 y Telenoche). En su búsqueda personal, este tipo de trabajos terminará con una película propia "México, la Revolución congelada". A nivel personal se incrementa su formación como marxista y su alejamiento definitivo del Partido Comunista.
En 1972 con una fuerte crisis dentro del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Argentina) y con la desintegración del FATRAC (Frente Antiimperialista de los Trabajadores de la Cultura), Raymundo (militante del PRT) comienza el camino que lo llevara a su único largometraje de ficción "Los Traidores". La búsqueda de Raymundo apuntaba a un cine que entretuviera y concientizara al mismo tiempo. Lo que se podría considerar el tercer período.
Al mismo tiempo que filmaba 'Los traidores', Gleyzer filmó un corto sobre la masacre de Trelew: "Ni olvido ni perdón". La película se hizo básicamente con la conferencia de prensa que los fugados del penal habían dado en el aeropuerto (donde estaban varados) y con una serie de fotos. Al mismo tiempo nacía el FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo), que se relacionó directamente con el proyecto de Cine de Base.
En 1973 crea el grupo "Cine de la base" para llevar el cine a los mismos protagonistas de sus films, los desposeídos de la tierra, los obreros, los indios y los campesinos.
Fue una época en donde se organizaban proyecciones para el debate; se programaban "Los Traidores", "Informes y testimonios", y "Operación Masacre" de Cedrón basada en la novela de Rodolfo Walsh. Las proyecciones se daban cita en cualquier lugar y fuera de Buenos Aires también: La Plata, Córdoba, Rosario, Tucumán. Y el Cine de Base se iba expandiendo... La idea era crear una red que llegara a todo el interior del país, y que funcionara también como una distribuidora.
A medida que las cosas van empeorando en el país, la militancia de Raymundo va creciendo. Estaba con ganas de formar una cadena de salas dentro de las villas, solo con lo necesario: proyector, un techo y bancos. Nunca llegó a concretarlo.
Hacia 1975 la Argentina era un hervidero y la situación era caótica y el funcionamiento de la Triple A (organización terrorista de extrema derecha -Alianza Anticomunista Argentina-) ya era pleno. Raymundo como otros militantes de organizaciones de izquierdas se convierte en un blanco móvil, su imagen, su nombre era el símbolo del Cine de Base. En 1976 realiza un viaje a New York por trabajo, la filmación se demora y Raymundo decide volver a Argentina. El 27 de mayo falta a una cita con un amigo... Raymundo había sido secuestrado. Su casa había sido allanada y la puerta rota a la fuerza; todo estaba roto y revuelto y de Raymundo no había rastros. Nunca más volvió a aparecer
http://www.elortiba.org/old/gleizer.html
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