Friday, November 1, 2019

Carta mi futuro yo - Maria Nieves Bazán

Querida Nieves,

Qué extraño escribir para mí misma! Pero no es la primera vez que lo hago, y seguramente no sea la última. Es un ejercicio fantástico, que nos hace reflexionar tanto sobre nuestro presente, como también nuestro pasado y posible futuro. A propósito de futuro... tengo la esperanza de que para cuando vuelvas a leer esta carta, estés disfrutando de esto que escogiste hacer. Esta vocación tan noble (a pesar de no ser tan estimada por muchos) que significa la docencia.
Escribo esta carta para que recuerdes lo que te impulsó a ser docente, las expectativas y los logros que te propusiste al emprender este camino. Y que lo tengas presente aún luego de haberte recibido, estar ejerciendo, y en medio de esas crisis de desánimo y estrés que sé que te agarran cuando sentís que no vas a poder, que vas a caer. Quiero recordarte que sí, que podés hacerlo. ¿O acaso ya olvidaste lo confundida que estabas al principio de la carrera? Primer año y ya nos hablaban de política esto, política lo otro, de hegemonía y de ideologías... y no entendías nada. Te preguntabas para qué nos hablaban de todo eso. Pero, a medida que leías los textos, escuchabas a la profesora, participabas, opinabas... te diste cuenta que todo tiene un por qué. Que aquellos textos nos abrían los ojos a muchísimas cosas que, si bien ciertas y hasta obvias, jamás nos habíamos puesto a pensar en ellas. Fue reflexionar sobre la realidad que nos rodea y cómo nos afecta, cómo afecta a las instituciones. Fue reflexionar sobre el increíble hecho de que... no siempre existió la escuela! Qué shock! Y claro... eso te hizo replantearte mucho. Hasta qué punto la escuela es la misma que "la de antes"? cuán diferente es? Qué rol tenía el docente antes, y cuál tiene ahora? Sigue siendo la escuela un espacio o instrumento de mera reproducción de saberes que un "otro" dominante escogió a capricho? Es maravilloso entender cómo nació la "educación" y la docencia, con qué fines, en qué contextos y cómo fue transformándose. Desde una pedagogía más bien tecnicista o "de fábrica" (a la que aun hoy muchos se aferran), pasando por otras descontextualizadas... Y comprender eso te abrió los ojos a muchas otras preguntas. Qué clase de docente quiero ser? Ahora mismo esperás convertirte en uno que enseñe desde la inclusión, que ayude a los chicos a desarrollar un pensamiento crítico, a cuestionar todo y no conformarse con "realidades" que nos imponen a la fuerza (sea esta simbólica o no). Querés transmitir tu amor por el idioma, y dar a entender que no es solo una herramienta más para trabajar... sino también una maravillosa puerta abierta para conocer a otras personas, otras realidades, otras culturas, otros pensamientos.
Conocer y cuestionar son capacidades esenciales para no dejarnos engañar ni dominar. No creernos ese cuento del fetichismo de poder, donde el Estado es sede absoluta del poder, y se nos enseña a callarnos y no quejarnos, a aceptar lo que venga "porque ya fue". Conocer, cuestionar, y además participar! Pensar que antes, al decirte que se hace política al enseñar también, vos mirabas feo y no entendías. Aún asociabas esa palabra con lo que uno ve en los medios, esas peleas mediáticas, violencia en algunas marchas. Y luego entendiste a qué se referían; hacer política es participar de aquello que nos incumbe, que es nuestra responsabilidad también. Al no actuar y aceptar sin más, solo contribuimos a dejar que la corrupción se esparza a sus anchas. Participar es también protegernos, defender nuestros derechos, hacernos oír. Te recuerdo cuán interesada estabas durante las clases con la profesora Muñoz. Aprender acerca de los estatutos, normas, marcos de regulación, etc... aprender sobre nuestros derechos como docentes... Cómo actuar en ciertos casos, y qué derechos nos corresponden. Es importantísimo también! La misma educación es un derecho del ser humano. No sea que volvamos a ver otro Ambrosio Milicay, ese pobre mulato azotado por 'atreverse' a saber leer y escribir! Pero si hubo cambios luego de eso, si accedimos a derechos, es porque un sector reclamó la falta de ellos. Y si no cuestionamos, si nos callamos y no participamos... cómo lograríamos obtener esos derechos? Seguramente continuaríamos invisibilizando problemáticas que nos duele admitir que existen. Que el fracaso escolar no es todo culpa de chicos rebeldes o malos padres, y que aplicar políticas educativas desde la justicia o desde la eficiencia no son siempre decisiones fáciles de tomar. Que carencias y pobrezas hay muchas, y no solo económica; hay pobreza de protección, de estabilidad, de entendimiento. Todo lo que fuiste leyendo y aprendiendo desde primer año hasta hoy, fue ayudándote a abrir los ojos, a comprender mejor, y a darle forma a la clase de docente que querés ser.
No quiero irme mucho más por las ramas, aunque escribir esta carta, insisto, es un excelente ejercicio de auto-reflexión tanto para mi ahora como para vos, mi yo del futuro.
Concluyo con una cita de Paulo Freire que me parece muy pertinente a tu visión actual de la docencia:
"Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión." 
Mucha suerte, y recordá que SI podés lograrlo!

~María de las Nieves Bazán.

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